Con un año y medio si acaso pude echar mano a un pavo al cuello, y con las mismas le apreté y arreé pa donde estaba mi madre: "Mamá, ¡chiche de pavooo!".
-¿Lo mataste?
-Claro le apreté del cuello y lo maté. Se ve que tenía ganas de carne. Entonces había poca carne. Pero a el pavo muerto ya lo tiró.
-¿Cómo recuerdas tus primeros años?
- No, no. Eso me lo contaban mis tías. Otros días me enganché a por unos sacos de pésoles(*1) que habían, y yo seguramente tustuseando(*2) decía "qué habrá en ese cesto". E iba a buscar qué había en ese cesto. Arreé y agarré el cesto y los tiré tos encima. No los tendría todavía, los tres años, no.
Y luego eso de cuando tenía yo dos años. Cuando me puse detrás a ver como le ponían la lavativa a mi hermana y me enfangué entera, y tuvieron que lavarme y quitarme toa la ropa... y es cuando nació mi hermana.
-¿Recuerdas cuando nació tu hermana?
-Yo no me acuerdo, me acuerdo un poco de lo que me contaban, pero de eso sí que me acuerdo porque me impresionó mucho. Ahí enfangá de mierda, y todos venga reirse y venga reirse, y me llevaron a... entonces no había cuarto de baño, tuvieron que calentar el agua con leña.
-¿Para ducharse y todo se calentaba el agua?
-Entonces no nos duchábamos, se calentaba el agua en la hoguera y luego teníamos unos lebrillos, como una jarra de porcelana, de tiento, grandes. De plástico como ahora no había. Allí echabas agua y te lavabas.
-¿Lo hacíais con mucha frecuencia?
Si, pero tos los días no. Tos los días la cara, las manos. Luego agua fría no había tampoco, había que repartirla. Es que los aljibes se secaban ¡que no había grifos como ahora!. Se hacían unas boquetas(*3), un aljibe y se recogía el agua de la lluvia. Y cuando pasaban años sin beber se secaba el agua.
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